La derecha del PP está fuerte y combativa. ¿Podrá el sistema polÃÂtico español demostrar que se puede acampar fuera de los grandes partidos constituyéndose en un referente moral? Es decir, ¿puede la extrema derecha sobrevivir electoralmente sola una vez que ya tiene lÃÂderes mediáticos que no son identificables con el franquismo? El dilema sobre el que ya he escrito aquàque ha mantenido a Rajoy entretenido entre dar de comer a su derecha y lograr avanzar por el centro, está a punto de finalizar. ¿Han elaborado los estrategas populares un camino hacia el centro en el que pueda despreciarse el apoyo de la extrema derecha convencidos de que jamás votarán para debilitar al PP? La doble alma del nacionalismo español está a punto de representarse en dos opciones electorales con posibilidades. Algo inédito. El PP busca un nuevo pacto de estabilidad que garantice su futura victoria y debe hacerlo sin desprenderse de ningún voto. Es más, debe hacerlo ganando más votos. Como quiera que no hay por delante grandes retos electorales es posible que la nueva dirección del PP tenga tiempo de recomponer un estilo y una oferta. Además puede hacer coincidir la nueva oferta con lo peor de la crisis económica que devendrá en crisis de seguridad, que a poco derivará hacia un autoritarismo xenófobo.
