Detrás, delante o al lado del presidente Camps se ha instalado un negacionista, un tipo de esos que tienen una creencia tan firme que si no te gusta pueden ofrecerte otra. El nuevo secretario general del PP valenciano sustituye al costeador pero a costa de que se mire el pasado y en el pasado aparezca en todo su esplendor una elaboración teórica cumbre sobre el judaÃÂsmo internacional. Ya conozco a unos pocos de estos que fueron furibundos pero a los que la democracia ha tratado con tanto cariño que se pasan el dÃa pidiendo explicaciones en lugar de darlas. En ese saco mostrenco aparecen especÃÂmenes que jamás abjuraron pero que fueron premiados. Sea un censor, sea un pistolero, sea un negacionista, esos personajes asoman la jeta y con un escueto lo siento, ya se absuelven. Bien es cierto que la sociedad ya los absolvió. Soy partidario de una visita a Canosa, de una exposición del arrepentimiento un poco más entregada. Ha habido tiempo suficiente para poner negro sobre blanco la disculpa. Pero quiá, la derecha españolano está para pasados grises.
