¿Es consustancial la corrupción al sistema de partidos? La corrupción es consustancial al ansia. Si Landero escribió sobre el afán, hace falta un novelista que retrate el ansia. El acumular para sentirse. El hacer como que somos de aquellos que ya nunca sudarán para ganar el pan. Gran parte de lo estafado acaba en manos del intermediario pero el intermediario no logrará gastarlo en vida. Es pues una inversión, la creación de una saga que comienza en un pobre pesebre campesino y termina con casa y criada en ParÃÂs. Pareciera que este ansia se duplicara en democracia y es en democracia donde se logra la persecución. Por tanto, la democracia no es más corrupta que la dictadura solo que la democracia persigue, detiene, juzga, exhibe y, en ocasiones, condena. Pero en el pueblo cunde la sensación de que nadie paga. De que los millones millones son y van al aire del que no regresan. Un escandaloso caso de violación y muerte hace que el código gane en rigorismo. Diez casos de latrocinio vomitivo no consiguen que se mueva el legislativo. Ahàestá Millet cenando en casa todos los dÃas.
