Vende mantones, pulseras, abanicos, castañuelas, etc., etc. Me paga una paliza hablando contra Zapatero que le ha quitado más de 300 euros de pensión. ¿Cuánto cobraría este hombre? Intento contemporizar. Al final le indico que si está jubilado no debería estar trabajando. Ay, ay. Están los ánimos subidos de tono. No hay manera de encajar un mensaje hecho a manera de escala de grises con un mensaje sencillo y mentiroso. En las residencias de mayores el tambor está al máximo. Los que reciben del Estado del Bienestar un apoyo que no se puede cuantificar ni en cantidad ni en calidad, están tronando las trompetas del juicio final. No colamos mensajes ni cortos ni largos. Cada día corro de funcionarios, ahora también los jueces. La solución sigue siendo la misma: acabar con la economía sumergida, empapelar al defraudador y hacer ver a los españoles que somos una potencia pequeña, de un pasar humilde, que un día tuvo su potosí pero que ya se ha acabado y habrá que inventar otro modesto medio de vida. Y que el que se ofrece como partido de los descamisados es, efectivamente, el que va a descamisarnos.
