Trisca la cabra Blanquita por las fronteras patrias balando para acompañar al rey de los abdominales mientras el ferragosto adormece las ideas sublimes sobre patria, municipio y sindicato. La calorina aprieta más que unos calzoncillos de Boss y es en esta encrucijada entre llamar o ir a abrir cuando se nos representa la gran gala del verano: “Oigo Patria tu afición” que muchos creerán ecos de la gesta del 11 de julio cuando en realidad se trata de la campaña de rancias reminiscencias del héroe de Castillejos más pronto que tarde apiolado en la calle del Turco por aquellos que gastan sarpullido nada más oír la palabra progresista.
Sí, yo también quisiera poder escribir negro sobre blanco pero ya ves lector, “el que se quema con la sopa, sopla en el yogurt”.
Y nada te digo de la imposibilidad de dar suelta a la imaginación para poder casar conflicto, ardiente desierto, plazas de soberanía, cáncer, mojamé y equipo médico habitual. A ver si con más calma puedo ocuparme de las playas de Figueira Da Foz que tienen menos relumbrón pero dan más tranquilidad al escribidor.

La cabra, claro. Es lo que le falta a la foto del héroe de Perejil. Menos mal que no pierdes la agudeza. A pesar de la calor.